Apertura

El miércoles la Fed de Kevin Warsh dejó los tipos quietos pero endureció el discurso: su cuadro de previsiones dejó de apuntar a recortes y empezó a apuntar, para una parte del comité, a una subida más este año. La bolsa se asustó una sesión. Al día siguiente ya estaba comprando otra vez.

El termómetro de la semana

Indicador

Cierre jueves 18/06

Lectura

S&P 500

7.500,58 (+1,08%)

Rebota al día siguiente del susto; los chips tiran del índice.

Nasdaq 100

30.406,19 (+2,48%)

Los semiconductores lideran y la tecnología recupera con fuerza.

VIX

16,40 (-11,06%)

Se desploma un 11%: el miedo se evapora con el rebote.

Bund 10Y

2,92%

Europa sigue en otra dirección, cerca de mínimos desde abril.

US Treasury 10Y

4,46%

Plano en el día: se mantiene alto tras el giro de la Fed.

Dólar (DXY)

101,07 (+0,25%)

En máximos de 52 semanas: tipos altos siguen atrayendo capital al dólar.

Lectura corta: Lo más revelador no es la caída del miércoles, es el rebote del jueves. Una Fed más dura de lo esperado no consiguió mantener al mercado abajo más de una sesión, con los semiconductores tirando del carro y el fin del bloqueo sobre Irán quitando un foco de tensión. El reflejo de comprar cada caída sigue intacto.

Lectura del momento

La Fed no tocó los tipos, los dejó en el rango 3,50-3,75%. Lo que movió al mercado no fue la decisión, fue el cuadro de previsiones. La mediana del comité sitúa ahora el tipo de fin de año en el 3,8%, frente al 3,4% que proyectaban en marzo: la mayoría ya no ve recortes, ve la posibilidad de una subida más antes de diciembre. Detrás hay un dato que no se va: la inflación de mayo repuntó al 4,2% interanual, máximo en varios años, aunque la subyacente, la que excluye energía y alimentos, se mantuvo más calmada en el 2,9%.

Y aun así, el jueves la bolsa volvió a comprar. Aquí está la verdadera tensión de la semana: una Fed que no piensa bajar tipos frente a un mercado que no se deja tumbar. El reflejo de comprar la caída lleva dos años funcionando, y funciona hasta el día en que el régimen cambia de verdad. Nuestra lectura no es pelearse con el rebote, es no confundirlo con un cambio de fondo. El riesgo no es el nivel de los tipos, es una cartera colocada para unos recortes que no llegan, sostenida por el impulso. Esta semana toca revisar duración y volver a lo que paga: caja, calidad y negocios que ganan dinero hoy, no promesas de múltiplo.

Anécdota histórica

En 1994, el bono que se suponía aburrido y seguro se convirtió en una trampa. La Fed dobló el tipo de referencia, del 3% al 6% en un solo año, y pilló a un mercado adormecido por la calma previa. El bono del Tesoro a 10 años, que empezó el año rindiendo cerca del 5,8%, llegó a superar el 8%. Para la deuda, fue uno de los peores ejercicios que se recordaban.

La factura tuvo nombre y fecha. En diciembre de 1994, el condado de Orange, uno de los más ricos de California, se declaró en quiebra tras perder alrededor de 1.700 millones de dólares. Había apostado, con dinero prestado, a que los tipos seguirían bajos. No se equivocó en la economía, se equivocó en el lado de la mesa en el que se sentó.

El bono a 10 años, el activo que parecía el refugio tranquilo, pasó de rendir cerca del 5,8% a superar el 8% en 1994. La lección encaja justo con el rebote de esta semana: el peligro rara vez está en el dato que todos miran, está en dar por segura una dirección, comprar encima sin red, y descubrir que el banco central iba en serio.

Implicaciones

El punto principal: el riesgo no es la subida, es estar colocado para unos recortes que no llegan mientras se sube al rebote. Toca medir la duración real de la cartera y qué aguanta si el dinero sigue caro más tiempo.

El rebote lo lideran los semiconductores, y eso concentra todavía más el índice en pocos nombres. Un liderazgo tan estrecho es potente al alza y frágil cuando gira.

La brecha entre el Bund al 2,92% y el Treasury en el 4,46% dibuja dos bloques en direcciones distintas. Cuando dos bancos centrales se separan tanto, suele aparecer valor relativo en renta fija.

El dato de la semana

Nueve de los diecinueve miembros del comité de la Fed ven al menos una subida de tipos antes de que acabe 2026. Hace tres meses, esa cifra rozaba el cero. El giro de expectativas en un solo trimestre es lo que de verdad ha cambiado el tablero, no el rebote de un día.

La frase del día

“El mercado puede permanecer irracional más tiempo del que tú puedes permanecer solvente.”

— John Maynard Keynes

Cierre

Cada viernes publicamos nuestra lectura cerrada de la semana. El mismo criterio sostiene cómo gestionamos las carteras de nuestros clientes en Omonte Advisory. Si quieres una segunda lectura de la tuya, hablamos.

Albert Omonte

Omonte Advisory · Análisis con criterio propio · [email protected] · omontegroup.com

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